¡Por los pelos! Una carrera para desearte Feliz Navidad
Un pensamiento sincero no conoce de calendarios ni relojes. Aunque llegue un poco después, su calor es el mismo, su luz perdura. Lo importante es que el cariño siempre encuentre su camino hasta ti. Descubre más maneras de enviar tus deseos tardíos con encanto.
El dicho popular 'más vale tarde que nunca' cobra un sentido especial durante las fiestas. Un deseo sincero no tiene fecha de caducidad; su valor reside en la calidez del gesto y en saber que, a pesar del ajetreo, alguien ha pensado en nosotros con cariño.
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¡Huy! Casi no llego a tiempo para desearte : ¡Feliz Navidad!